El delito de odio y la blasfemia provocadora
Zaragoza, 2018/02/20 El delito de odio y la blasfemia provocadora Quiero empezar por aclarar que no soy católico practicante y mi actitud respecto a la religión se sitúa en un claro agnosticismo. También tengo una posición muy crítica sobre el papel que la iglesia católica, como institución, ha jugado en la historia en general y en la de España en particular. Considero que la institución eclesiástica ha sido históricamente nefasta y explotadora de la miseria de las clases más oprimidas además de desencadenar crueles y sangrientas guerras. Dicho lo anterior, también hay que precisar que una cosa es la jerarquía, representada por los hombres que constituyen el entramado eclesiástico, y otra muy distinta son los principios y enseñanzas dimanantes del Evangelio, sentidos y vividos a título individual y con plena convicción por millones de creyentes, merecedores de todo el respeto de la sociedad. Y ese respeto debido a las convicciones religiosas lo considero extensivo a todas l...